16

Tarde en poner en juego lo que hay que poner en el amor y, así, no sea alguien tentador. Sea como una promesa: muéstrese digno a la hora de seducir pero cuando haya que avanzar quédese quieto. Actúe como abandonando su propio deseo, como quedándose a mitad de camino. Sea como con boleto de compra que no llega a la escritura. Sea casi pleno. Su amante ocasional pondrá por usted lo que usted no ha puesto. Avanzará, irá a los bifes. A partir de entonces a usted le queda ocupar el rol del acompañante del que puso en juego lo que hay que poner en juego en el amor. Viva una fascinación en principio ante esos amantes tan dúctiles en el uso del amor. Pero sólo al principio. Después abúrrase de fascinarse por lo que no pudo poner usted a tiempo. En este punto, sus amantes ocasionales no se percatarán de nada absortos en el propio frenesí en el que ya se encuentren. En el momento menos pensado, abandónelos y empiece una nueva aventura del todo igual a la anterior.

A decir verdad, intente cambiar en una nueva situación. Esta vez ponga en tiempo y forma lo que hay que poner en el amor. Compruebe que, una vez hecho esto, ya no quiera parar. Entonces, en su frenesí, pase a ser completamente patriarcal, dominante, no acepte críticas, que no le entren balas. Vuélvase posesivo y horrible; un personaje tan seguro de sí mismo, tan señor que llegue a odiar ser ese. También recuerde su otra personalidad y, a la vez, sufra ser aquel, de tal manera que aquel que usted es espere triste la llegada de éste que también es y que lo hunde. Así, que no haya pene que le venga bien.

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6 respuestas a 16

  1. ns dijo:

    me deprimí más todavía…

  2. TheQueen dijo:

    BITCH SLAP FOR ALL OF US!
    Cae en el momento justo, cómo decirlo…ES EXÁCTAMENTE LO QUE TENÍA QUE LEER HOY.

  3. Juancho dijo:

    Hola hacercosas
    16 me sirvio de mucho, como todos los otros consejos que sigo al pie de la letra.
    Quisiera preguntarte algo, no se si esta es la mejor via:
    Todos los dias al ir al trabajo cruzo la barrera viste, la de Beiro. Hay un tipo que duerme en los arbustos del lado oeste de las vias. Es obviamente un hombre de la calle pero su mirada me deja perplejo por su seguridad y dignidad al punto que hasta me parece buenmozo aun croto como es.
    Tengo que inferir que la belleza fisica es una naranja jugosa cuyo azahar pudiera oler a aguas de arroyo cloacal o deberé seguir mi ligerisima existencia?
    Gracias

    • hacercosas dijo:

      Hola señor Juancho
      Me alegra que tanto 16 como sus antecesores le hayan resultado fructíferos en algún sentido del bienestar espiritual, o, aunque más no sea, del emocional.
      Por otro lado, es correcto -como usted advierte en penumbras- que este no es un consultorio sentimental. Pero si lo que busca es mi aprobación para tranzarse a un vagabundo, le diré que sí, que ese azahar es cada quien, que la belleza es usted, o sea, ese pordiosero que usted ve tan digno y seguro cuando lo mira. Entonces, agregaré que no lo dude; incluso que mande alguna foto a ver si a mi también me gusta. Porque la barrera de Beiro me queda cerca, y nunca me amedrentaron los malos olores. Al contrario, debe ser -ahora que lo pienso- que tengo una suerte de afición por ellos, considerando… (no voy a seguir. Como dije: este no es un consultorio sentimental).
      Cuente el proseguir, Juancho. A todos. Esperamos ansiosos el relato.

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